La cocina es la estancia en la que más se nota estar en obras: sin ella, se come fuera o se improvisa. Por eso en Reveza empezamos por la pregunta práctica: ¿cuántos días puedes estar sin cocina? Con esa respuesta elegimos el alcance que encaja.
Renovar la cocina sin obras (o casi)
Si la distribución funciona y los muebles están sanos, una cocina se transforma sin picar: frentes de puertas nuevos, tiradores, encimera, fregadero y grifo, electrodomésticos, iluminación bajo los muebles altos y un revestimiento sobre el azulejo del frente. El suelo admite un vinílico encima del actual.
Cambiar la encimera sin tocar los muebles es de los trabajos más agradecidos: se mide, se fabrica y se monta en el día, con el fregadero y la placa. Lo que no se puede hacer sin obra es mover el fregadero o la placa a otra pared, porque obliga a llevar agua, desagüe o salida de humos a un sitio nuevo. Si solo es un retoque de albañilería, nuestro albañil en Fuengirola lo resuelve.
Reforma integral de cocina
Cuando las tuberías y la instalación eléctrica tienen muchos años, o la cocina no da para más, lo sensato es rehacerla entera: demolición, fontanería y electricidad nuevas, con los circuitos que pide una cocina actual, revestimientos, suelo, muebles, encimera y electrodomésticos. Como referencia de mercado lleva de 2 a 4 semanas, y hasta 8 en cocinas grandes o con materiales de encargo.
Para que no se alargue, cerramos el diseño y pedimos los muebles antes de demoler. Así la cocina está sin uso el menor tiempo posible, y la fecha de montaje queda fijada en el presupuesto.
Cocinas pequeñas y abiertas al salón
Muchos pisos tienen la cocina estrecha o cerrada. En una cocina pequeña ayudan los muebles altos hasta el techo, una encimera continua sin cortes, cajones en lugar de puertas y electrodomésticos integrados. Abrirla al salón da luz y sensación de espacio, pero antes hay que comprobar que el tabique no sea estructural y resolver bien la extracción de humos para que el olor no llegue al sofá.
Cocinas low cost para pisos de alquiler
En un piso que se alquila, la cocina tiene que ser resistente, fácil de limpiar y barata de mantener. Suele funcionar mantener la distribución, elegir muebles de gama media con frentes lisos, una encimera laminada de buena calidad y electrodomésticos sencillos de recambio fácil. Es la renovación parcial de la tabla de precios, y con fecha de entrada del siguiente inquilino la planificamos para que esté lista a tiempo.